Fantasmas - Analía Giordanino
La rutina de las máquinas - Diego Oddo
Las iteraciones - Juanjo Conti
La vida urgente - Germán Ulrich

Fantasmas

¿Cómo escribir sin pensar en qué hace uno cuando escribe? En los ’90 había una realidad rota y ficcionar ese momento fue acción de supervivencia para mí. Quería narrar lo extraño de esta ciudad, en un tono gris. Consideraba que mi ciudad, Santa Fe, era gris, sólo un territorio de paso hacia otras ciudades donde emigraban mis amigos. Es un fantástico ensombrecido o un realismo de doble fondo el que aparece en estos cuentos: las atmósferas y los escenarios enrarecen el devenir de los hechos, lo íntimo, lo gestual, lo corporal, es signo de una oscuridad que no se termina de revelar, salvo en el cuento “La casa de los ojos despiertos”, de terror onírico. Por otro lado, siempre me interesaron el borde, el segundo plano, los personajes descentrados, con un habla propia. Yo afinaba el oído e intentaba escribir en lenguas, por así decir.

Analía Giordanino

Las iteraciones

La historia entre la tecnología y las fantasías está bien nutrida de puentes. Y sin embargo no es común que un ingeniero  contemporáneo se vuelque a construir mundos ficcionales (algunos creen que estas producciones no están a la altura de un edificio).

Juanjo Conti pone este disco: Las iteraciones. Suenan: los noventa. Habitaciones y tallers se convierten en búnkers de conexión. Se exploran aparatos, lenguajes, velocidades. El mundo se agujerea. Las malas decisiones y las penas siguen. ¿Cómo reprogramar el tiempo? ¿Cómo inventar la historia que se quiere vivir? Estas preguntas mueven a Stix, un hacker y un corazón.

Juanjo Conti

La rutina de las máquinas

Entre la locura y la normalidad hay una zona indiscernible. Es difícil precisar en qué momento todo se desquicia, porque el desquicio está inscripto en la mecánica de los días. La rutina de las máquinas muestra las repeticiones y los automatismos desde los tornillos sueltos con los que funcionamos.

El ritmo maquinal se sustrae al control de la voluntad, que debe confrontarse con su impotencia. Si rechazar la confrontación, empecinarnos en volver a nuestras casillas, acentúa la espiral de hundimiento, asumirla puede ser la ocasión para liberar carga y cambiar de forma.

Diego Oddo construye con lo más común esta zona incierta, y se agazapa en ella a la espera de un engranaje roto, de un elemento ambivalente sobre el cual montarse y salir disparado en alguna de sus múltiples direcciones posibles.