vapores

Composiciones y derivas en la inteligencia general 

La familia es una casa y la ciudad es un mapa

Por Analía Giordanino – Sep 24, 2019 – Feria del libro de Santa Fe


Como lectora me gusta abandonarme a la ficción. Suspender mi horizonte de conocimiento me genera infancia lectora, sorpresa, aventura. Algunas obras logran eso por sí solas, y ésta es una. “La rutina” está escrita contra la gran depresión de las ciudades y la familia. Una pregunta en la que pensé mucho mientras leía los cuentos es ¿quién logra sobrevivir indemne a los efectos de las ciudades y de las familias? Y ante el mandato de razonabilidad de que hay que lograr sobrevivir a ellas, la otra pregunta es ¿cómo lo logramos?

Músicas para maridar letras

¿Libres o encarcelados en el sueño?

Por Enrique Butti – Nov 3, 2019 – Revista Nosotros


“Algunas teorías y algunos esquemas históricos sobre el género cuento se convirtieron en las últimas décadas en imposiciones rígidas y por lo tanto, tratándose de arte, a la larga o a la corta, erróneas.”

En esta nota publicada en la Revista Nosotros, de Santa Fe, Butti saca el hacha para entrar al campito.

Músicas para maridar letras

La rutina de las máquinas

Por Federico Coutaz – Sep 5, 2019


Las cosas marchan casi todo el tiempo gracias a una cantidad de mecanismos sutiles que solo notamos cuando algo sale mal, dice uno de los narradores de La rutina de las máquinas. Tomamos un café con Diego Oddo, frente a la plaza San Martín. El libro está sobre la mesa.

Músicas para maridar letras

Como bola sin manija

Por Javier Yanantuoni


La vida urgente es el relato de una cabeza atormentada por la serie de imágenes que formatean la sexualidad. Horacio, un profesor de literatura devenido prestamista, no puede dejar de proyectar encuentros sexuales con todas las mujeres con las que se cruza. Son escenas compuestas de secuencias y diálogos provenientes del porno convencional que encienden como una chispa el brasero de su cuerpo y su imaginación y lo arrastran a proyectar posiciones, a degustar de antemano el placer. Y a padecerlo. Lo ponen a correr en falso al punto que el ritmo laboral o de la pareja de pronto quedan fuera de tiempo para él, para su fabulación. Quisiera pasar al acto de una vez. Pero algo se interpone. Esa distancia es entonces combatida con explicaciones y razonamientos y auto-llamados al orden que no sirven de nada ya que los elementos de la voluntad poco pueden hacer con la tropilla desbocada de imágenes que se arremolinan en jornadas de garche, más fuerte que toda advertencia, incluso la que anuncia peligros.

Vayasí, una mirada

Por Javier Yanantuoni – 2018


En el año 1904 la acróbata Antonieta Silimbani había anunciado un número de riesgo en el centro porteño: haría acrobacias con un trapecio a más de doscientos metros de altura, prendida de un globo aerostático Montgolfier. Cerca del mediodía se había congregado una multitud de curiosos en las veredas y en el Frontón Buenos Aires. El viento había empezado a correr más fuerte. Su marido, el capitán del Real Cuerpo de Aerostatos de Italia le sugirió suspender el vuelo. Antonieta no quiso defraudar al público y mandó inflar el globo. La tela de seda y husos de colores tenía algunas roturas que reparó allí mismo con hilo y aguja. Finalmente se ató un par de salvavidas, besó a su bebé y pidió que cortaran las amarras. El globo salió disparado hacia el cielo y una ráfaga poderosa lo arrastró directo hacia el Río de la Plata, donde se desplomó como un meteoro.

El periodismo es una profesión que he parasitado a favor de la literatura

Por Leonardo Pez | lpez@ellitoral.com – 17 oct., 2018


En el marco de la XXV Feria del Libro de Santa Fe, Mariano Pereyra Esteban presentó su flamante novela, “Vayasí”, editada por Contramar. Se trata de la primera publicación del autor en una editorial argentina, luego de “Escorpio” (ganadora del XX Premio de Novela Corta Salvador García), “Catorce nueve” y “Los ferrodontes y otros cuentos” (Ediciones B, México, 2012). En 2009, recibió el Premio Juan Rulfo de París. En diálogo con El Litoral, Pereyra contó que “Vayasí”, en línea con la tradición Jack London, James Dickey, Algernon Blackwood y Horacio Quiroga, recrea “una Santa Fe de mentira. Es la ciudad en la que yo viví, la que me imaginé y la que no conozco más”.